lunes, 16 de enero de 2012

Susam

¡Eso es raro!, expresión que solemos utilizar con fluida naturalidad en nuestro cotidiano vivir, hoy me detuve a pensar… ¿cuando la usamos?

Generalmente cuando encontramos cosas sorprendentes, como a las que a diario suceden en este país, pero que ya no sentimos tan alejado de la cotidianidad. También ocurre, cuando no encontramos lógica en el comportamiento de alguien o de algo cuyo patrón de vida está establecido de manera regular, es decir cuando no hacen o suceden las cosas que esperamos.

Muchos humanos en este planeta se consideran distintos, raros, cada quien intenta imponer su propio estilo, hacerse el diferente, lucir rebelde, o de manera normal como forma de rebeldía, siempre están en busca de aquello que los distinga de los demás. Escuchar Jazz o música oriental, seguir al Madrid o al “deportivo tapita”, comprar un ipad o optar por seguir usando el ábaco, viajar en primera clase o hacerlo en lancha, parecer ejecutivo o hacerse el hippie, practicar futbol o  incursionar en el curling…. Múltiples propuestas que determinan la personalidad de cada cual y que los hace sentir orgullosos. Pero no se digan mentiras, si todos se creen distintos y ya son más de 7 mil millones de terrícolas son muy altas las probabilidades de encontrar coincidencias y hasta copias idénticas, por lo que ser raro no es tan raro como rara vez creemos.
Luego del “autoregaño”, vamos a lo que nos reúne. Raro es que una mujer con 18 años de edad escriba poesía, es de ella de quien quiero hablarles y aunque tiene otros varios atributos prometo no sucumbir en estos porque pensarían que hablo de alguien imaginario, y aunque me atraen los principios de la esquizofrenia no me los recomiendan a tan temprana edad.

Su nombre es Susam, compartimos la patria y uno que otro gusto. Sus palabras inspiran, ella plasma su infinito pensamiento sobre líneas que riman y que no todos logran entender, entre esos yo. Pero no la culpo, para mí, la poesía es así, es la intriga, es la zozobra, es la mezcla entre lo que el autor siente y lo que el lector vivencia, es un lenguaje universal donde la interpretación de lo que se quiere decir depende del estado de ánimo de quien recibe, de ahí que algunos de sus poemas parezcan un soplo del viento en Marmato-Caldas, pero hay unos otros que mueven y remueven fibras en el interior de nuestra mente, desenterrando recuerdos creídos olvidados.

Es su visión del mundo, es su estilo de rareza, es su manera de desahogo frente a tanta cotidianidad, a ella la admiro y hasta me intimida, pero es su poesía la causante de mi delirio y de las miles de motivaciones que encontré de realizarle este escrito, al que considero incompleto pero que me reservo por físicos celos…

Continua con en ese rumbo, algún día saber de ti y de tus buenas historias……

Magonfer
Enero 2012