Como alguna vez lo dije aquí se habla de todo un poco y ante el atraco a mano armada que experimente esta semana con el robo de mi tiempo, es imposible quedarme callado; y es que fueron más de 106 minutos de pobreza en el contenido, contrabalanceados con la presencia de grandes actores”.
A decir verdad no pretendo con este texto lograr hacer una crítica cineasta para que algunos resuelvan ir a pagar una boleta o no, mi verdadera intención es escudriñar en las entrañas de la que considero para mí la verdadera motivación de esta película “contagio”.
Su tema central se basa en una pandemia y en una cadena de relaciones humanas en el día a día que provocan su crecimiento exponencial en las diferentes latitudes terrestres; situación que de hecho ya existió en nuestro mundo “real”, ántrax, gripe aviar, H1N1, por mencionar algunos casos. Durante cada uno de estos eventos las posiciones de las personas a nivel mundial se dividen en tres grandes grupos, los que no saludan, no tocan nada, desinfectan todo y optan por alejarse de la sociedad para prevenir un posible contagio, los que hacen como si nada y siguen como perro por su casa sin importar lo alarmante de las noticias y existen unos pocos que se dedican a difamar la información que la prensa pregona. Estos últimos se encargan de armar el alboroto y lanzan frases del siguiente calibre:
°.° Es que eso es mentira.
°.° Eso se planeo en la última reunión del G8 para reactivar la economía.
°.° Es que hasta al presidente le dio y se curó de eso.
°.° Es que la industria farmacéutica es la segunda más grande a nivel mundial.
°.° Es que la salud la vuelven un negocio.
°.° Es que eso fue provocado para que los países se endeudaran pagando por la vacuna.
Tres grupos en los que cada quien sabe donde es su militancia.